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Ordenan reinstalar cautelarmente a la empleada de un Ministerio que solicitó una licencia para concursar en otro puesto

En la causa Calderón, Cecilia Fernanda c/ Ministerio de Producción de la Nación s/ Medida cautelar, la accionante se agravió porque la sentencia de primera instancia rechazó la medida cautelar solicitada.

En su demanda, la actora había alegado que el 25 de noviembre de 2015, fue notificada de que había sido seleccionada para el cargo concursado, incluyéndosela en el orden de mérito que fuera publicado el 13 de noviembre del mismo año, mediante resolución 1591/2015. Manifestó que, en el mes de febrero de 2016, hizo uso de la licencia ordinaria y a su regreso, fue convocada por personal de la dirección de coordinación administrativa, donde le comunicaron verbalmente que a partir del mes de abril prescindirían de sus servicios.

Los jueces  de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo señalaron en primer lugar que “la procedencia de las medidas cautelares (aún de las llamadas autosatisfactivas), está sujeta al cumplimiento de dos requisitos: 1) la verosimilitud del derecho invocado, en forma tal que, de conformidad con un cálculo de probabilidades, sea factible prever que en el proceso principal se declarará la certeza de ese derecho y 2) el peligrola procedencia de las medidas cautelares (aún de las llamadas autosatisfactivas), está sujeta al cumplimiento de dos requisitos: 1) la verosimilitud del derecho invocado, en forma tal que, de conformidad con un cálculo de probabilidades, sea factible prever que en el proceso principal se declarará la certeza de ese derecho y 2) el peligro”.

Con relación al primero de los recaudos, los magistrados explicaron que “el mismo se encuentra cumplido, obviamente en el nivel de potencialidad que, claramente, no debe ser excedido a fin de no incurrir en un prejuzgamiento”, dado que “la actora manifestó en la demanda, que se vería vulnerado el libre ejercicio de los derechos constitucionales, en especial, la percepción de su salario, el que goza de carácter alimentario”.

En base a ello, el tribunal juzgó que “estamos en la hipótesis de autos, ante una trabajadora que ha perdido su empleo, sorpresivamente, con lo cual convierte en evidente el peligro en la demora la falta de cobro de la remuneración, en virtud de su carácter alimentario, y resultando en consecuencia, verosímil el derecho”.

Por otro lado, los Dres. Diana Regina Cañal, Víctor Arturo Pesino y Néstor Miguel Rodríguez Brunengo sostuvieron que “las decisiones sobre medidas cautelares no causan estado, no son definitivas ni preclusivas, razón por la cual pueden reverse siempre que se aporten nuevos recaudos”, sino que “se trata de resoluciones eminentemente mutables, de modo que puede modificarse lo decidido según lo aconsejen las circunstancias probadas en autos, sin que pueda invocarse a su respecto la existencia de cosa juzgada”.

En el fallo dictado el 11 de abril del presente año, la mencionada Sala revocó la resolución de grado en cuanto desestimó la medida cautelar y ordenó a la demandada para que dentro del plazo de cinco días de notificada, reinstale a la actora en su lugar habitual y bajo las mismas condiciones, bajo apercibimiento de aplicar $ 3.000 en concepto de astreintes, a partir de la fecha de la mora y a favor de la accionante.

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21 de abril 2017 | Sin comentarios | Comentar

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