Buenos Aires, octubre de 2026 – Con una convocatoria que superó las expectativas y completó el aforo del Auditorio del Museo Nacional de Bellas Artes, se llevó a cabo el XI Congreso Internacional de Compliance, organizado por la Asociación Argentina de Ética y Compliance (AAEC). Bajo el lema “El arte de hacer lo correcto”, el encuentro propuso un cruce disruptivo entre el universo artístico y las mejores prácticas corporativas, demostrando que la integridad también requiere de técnica, sensibilidad, compromiso y creatividad colectiva.
La conducción general del evento estuvo a cargo de Dalma Parisi (Docente CEC, AAEC). Leonardo Etchepare (Presidente de la AAEC), dio la introducción al evento a partir de la obra más famosa de Banksy, “Niña con globo”. La apertura artística fue guiada desde el teclado por el reconocido director de orquesta Sergio Feferovich, quien conectó la armonía musical con la gestión ética.
A continuación, la jornada tomó la forma de una muestra de arte en donde se desplegaron una serie de presentaciones en formato de obras de arte mediante las cuales se recorrieron los distintos desafíos del mundo de Compliance de la mano de destacados speakers referentes nacionales e internacionales.
En la OBRA 1 “Compliance: del orden a la fragmentación global”, Roberto de Michele (Director del Centro de Gobernanza de UDESA) planteó la necesidad de repensar los mecanismos de integridad frente a un escenario internacional cada vez más incierto: “Cuando el mundo no ofrece certezas, es necesario recalibrar los mecanismos de integridad.” Durante su exposición, reflexionó sobre los desafíos que surgen cuando cambia el contexto para el cual fueron concebidas las normas: un mundo de reglas previsibles y estándares compartidos que hoy parece dar paso a decisiones unilaterales de los países, sanciones, tarifas y listas negras que impactan directamente en los negocios. En este escenario, se preguntó cómo responder ante situaciones imprevistas o no contempladas por las reglas y cómo asegurar que el comportamiento individual sea consistente con los valores de toda la organización. En ese sentido, destacó que la integridad no se alcanza simplemente mediante la elaboración de reglas perfectas, sino también acercándose a quienes deben aplicarlas —los “pequeños marineros”— para asegurarse de que comprendan no solo qué deben hacer, sino, fundamentalmente, por qué lo hacen.
En la OBRA 2: “No es mi área: el arte de hacer política”, Sabrina Ajmechet (Diputada Nacional) y Creadora del Foro Argentino contra el antisemitismo, abrió su espacio indicando que a veces las tragedias no necesitan villanos, alcanza con las personas que están haciendo bien pero que no están viendo el cuadro completo. A partir de esta reflexión, se planteó qué hacemos cuando advertimos que algo está mal o vemos que alguien está cayendo. Podemos permanecer concentrados en nuestras propias tareas, ver lo que sucede y optar por no intervenir, o dar un paso más: prestar atención, alzar la voz y actuar. También puso el foco en cómo, muchas veces, las ideas disruptivas y las iniciativas que cuestionan lo establecido encuentran resistencia o son desalentadas. En ese contexto, el Compliance no puede limitarse al cumplimiento formal de las reglas: también debe generar espacios para que alguien pueda señalar aquello que merece ser revisado, incluso cuando resulte incómodo. Porque esperar el momento “oportuno” para intervenir puede significar llegar demasiado tarde. El verdadero desafío está en animarse a hacer algo diferente, proponerlo y ponerlo en acción cuando las circunstancias lo requieran.
En la OBRA 3: El viaje del dragón: Compliance de origen a destino (Presentado por la Asociación Paraguaya de Ética y Compliance). Leticia Conti (Experta en Global Trade Compliance Uruguay - APEC Paraguay) y Maria Eugenia de Simoni (Compliance Regional de Louis Dreyfus - APEC Paraguay) moderadas por Mariela Melhem (Docente CEC, AAEC), abordaron los desafíos del Compliance en el comercio internacional, a partir de una pregunta disparadora: Qué pregunta se harían ustedes para embarcar esta obra de arte y despacharla” La propuesta fue analizar el escenario global, identificar dónde se encuentran los conflictos y comprender cómo la fragmentación internacional está transformando las reglas del comercio. En este contexto, destacaron que el Compliance Officer debe asumir un rol cada vez más estratégico y creativo, que vaya más allá del mero conocimiento de las normas y permita anticipar riesgos y acompañar las decisiones del negocio. En particular, hicieron hincapié en la importancia de contar con procesos sólidos de due diligence, prestando especial atención al origen de los productos, los países y puertos por los que transitan, las rutas comerciales, la identidad de sus propietarios, la eventual existencia de sanciones y sus antecedentes durante los últimos 12 meses. Finalmente, subrayaron la necesidad de trabajar de manera coordinada con los equipos de Legales, incorporar cláusulas clave en los contratos y fortalecer la anticipación y la comunicación con la alta dirección. Porque, en un contexto de reglas cambiantes y riesgos cada vez más complejos, el desafío es identificar las señales a tiempo y convertir el Compliance en una herramienta estratégica para la toma de decisiones.
En la OBRA 4: “El espacio entre los dedos: decidir cuando la respuesta correcta no existe”, Maria Sol Santi (Global General Counsel for Economic Sanctions, Trade Controls & Export Compliance en Unilever), exhibiendo la obra “Adán” de Miguel Ángel, invitó a pensar en esos espacios que quedan en blanco, en los que no existe una respuesta inequívocamente correcta para los cuestionamientos que se presentan en el día a día con situaciones cotidianas de compliance. ¿Cómo afrontar los dilemas y las encrucijadas de todos los días? Poniendo los valores por delante. “Cuando aparecen los dilemas éticos, tenemos una situación compleja, extraordinaria y limitante, y una persona que tiene que tomar una decisión en ese mismo momento”.
En la OBRA 5: “Pinceladas del engaño”, Liliam Gauna Chamorro (Gerente Forensic en Deloitte) y Victoria Fornaciari (Manager en Deloitte), durante su presentación, abordaron el rol de la inteligencia artificial y las herramientas digitales en las investigaciones, especialmente como aliadas para procesar grandes volúmenes de información y optimizar los tiempos de análisis cuando los equipos y los recursos son limitados. Como señalaron: “Muchas veces los equipos son limitados para analizar datos. Es ahí donde nos apalancamos con la IA”. Explicaron que estas herramientas permiten analizar información a partir de criterios previamente definidos —como fechas, palabras clave o determinados documentos— y facilitan el trabajo de los investigadores. Sin embargo, destacaron que la tecnología no reemplaza el criterio profesional ni el pensamiento analítico: es el investigador quien debe evaluar el contexto, contrastar la información con otras evidencias e interpretar los resultados con independencia, objetividad y rigor. La investigación parte de una hipótesis, pero requiere necesariamente de la intervención humana para arribar a conclusiones fundadas. Porque hay responsabilidades que no pueden delegarse y, en definitiva, el arte de hacer lo correcto también está en cómo se busca la verdad.
Tras este bloque, los asistentes disfrutaron de un Coffee Break de Networking corporativo, potenciado por la experiencia de Florencia Breme, artista visual quien estuvo pintando en vivo, acompañada de la violinista Lara Rapeti, quienes reflejaron el espíritu artístico del congreso.
En la OBRA 6: “Valores de la guerra, decisiones de la vida”Omar Brunner y Roberto Gustavo Funes (Integrantes de la Asociación Malvinas Educación y Valores), junto a Gustavo Regner (Co-director de la Comisión de Minería y Energía de la AAEC) como moderador del bloque, ofrecieron uno de los momentos más conmovedores de la jornada. A través de sus relatos, mostraron cómo, aun sin manuales ni programas de Compliance, los valores se viven en primera persona: el sentido de pertenencia, el apoyo mutuo, la perseverancia y la pasión por aquello en lo que uno cree.
Omar Brunner, contó que les habían enseñado que hay que defender lo que se ama y así ellos acudieron a ofrecerse para luchar por la patria. “Conocimos el miedo en su máxima expresión. De repente la vida ya no depende de lo que hagas. Depende de unas coordenadas y la decisión de apretar un botón”. La hermandad y el coraje los hicieron enfrentar el miedo.
Roberto Gustavo Funes, por su parte, emocionó al auditorio con la lectura de una carta que escribió el día antes de partir a Malvinas: “Esta carta representa los valores de todos los soldados que fuimos a Malvinas. Ustedes hablan de normas y todo lo que viene después, pero los valores están antes”.
En la OBRA 7: “Pintando en el mismo lienzo”, Valentina Benaglia (Procurement Contract Specialist en Banco Galicia), destacó la importancia de trabajar en equipo y de manera transversal, generando espacios de colaboración y alineando a las distintas áreas detrás de un propósito común. En este sentido, propuso dejar atrás los procesos secuenciales para dar lugar a un trabajo colaborativo desde el primer momento, especialmente en la vinculación con terceros, que puede generar impactos legales, regulatorios y reputacionales, y comprometer uno de los activos más importantes de una organización: la confianza de sus clientes. Para ello, destacó la importancia de contar con contratos sólidos y trabajar conjuntamente desde el inicio. Porque una cultura de Compliance no se construye de manera aislada: requiere involucramiento, compromiso y objetivos compartidos. Hacer las cosas bien es una responsabilidad de todos.
En la OBRA 8: “Las partes construyen el todo”, Jorge Horacio Vargas (Abogado en Transportadora de Gas del Sur S.A.) desarrolló su exposición a partir de la idea de que distintas figuras individuales pueden, en conjunto, dar forma a una obra mucho más grande, reflexionó sobre cómo las empresas forman parte de cadenas de valor cada vez más amplias, en las que cada actor tiene un impacto en la integridad y la reputación de toda la organización. En ese sentido, destacó que los programas y manuales de integridad, así como los canales de denuncia, no deben limitarse al ámbito interno de las compañías, sino también contemplar el rol de sus proveedores y socios comerciales.
Asimismo, planteó el desafío que implica exigir estándares de integridad y adhesión a códigos de conducta a proveedores, especialmente cuando se trata de empresas pequeñas que no cuentan con áreas o estructuras de Compliance suficientemente desarrolladas. Frente a ello, destacó la importancia de ir más allá de trasladar obligaciones: generar conversaciones, acercar herramientas y brindar orientación para que puedan identificar y gestionar situaciones como conflictos de interés o posibles casos de corrupción.
La reflexión final invitó a revisar el propósito detrás de cada iniciativa: ¿qué estamos haciendo por la integridad y qué objetivo buscamos alcanzar? Porque construir una cultura de integridad también implica involucrar y acompañar a cada una de las partes que contribuyen a construir el todo.
En la OBRA 9: “El arte, la norma y la naturaleza humana” Marcele Lopes de Almeida (VP Legal Risk & Compliance / General Counsel LATAM), llevó al público desde las primeras referencias históricas de las normas —el primer “Manual de Compliance”, las tablas de Moisés— hasta los desafíos actuales de quienes trabajan en cumplimiento.
A partir de la pregunta “¿Por qué las buenas personas hacen trampa?”, invitó a reflexionar sobre ese instante de elección en el que, aun sin supervisión ni nadie que esté mirando, cada persona debe decidir cómo actuar. Es allí donde entran en juego los valores individuales y la cultura que la organización promueve. En ese sentido, destacó que el ejemplo cotidiano siempre pesa más que los códigos perfectos y que no debemos perder de vista los valores frente a las presiones por alcanzar metas trimestrales, obtener un bono anual o cerrar un contrato.
También hizo hincapié en el rol de los líderes, quienes no deben concentrarse exclusivamente en la estrategia o en las reuniones con la casa matriz, sino mantenerse cerca de sus equipos y presentes en las decisiones del día a día. Es fundamental capacitar, escuchar y proteger a los mandos medios, brindándoles apoyo, herramientas y respaldo para actuar correctamente. Asimismo, recordó que las organizaciones deben estar dispuestas a revisar y reescribir sus propias pautas cuando sea necesario.
Finalmente, dejó una reflexión contundente: la integridad no se impone ni se limita a lo que establecen las políticas; se construye y se demuestra en la práctica, en cada decisión y en cada conducta. Porque, en definitiva, hacer lo correcto depende de cada uno.
En la OBRA 10: “Imaginando el futuro de Compliance” Kristy Grant-Hart (Fundadora de Spark Compliance, autora y conferencista internacional), con la presentación de Federico Volujewicz (Presidente de IFCA y Codirector de Compliance Federal de la AAEC), nos invitó a reflexionar sobre la evolución de la función de Compliance, los desafíos que plantea la tecnología y aquellos aspectos que permanecen vigentes. Entre los principales cambios, destacó las nuevas posibilidades que ofrecen las herramientas tecnológicas y la inteligencia artificial: desde la creación de asistentes virtuales capaces de analizar legislaciones locales hasta la elaboración de reportes, presentaciones y nuevas modalidades de capacitación que permitan generar mayor compromiso.
También señaló los desafíos que esta transformación implica para los Compliance Officers: adaptarse a un entorno tecnológico en constante evolución, involucrarse con las áreas de Sistemas y Seguridad, y comprender los riesgos emergentes, como los asociados a las criptomonedas, los nuevos medios de pago, el lavado de activos y las sanciones.
Sin embargo, destacó que hay aspectos que no cambian: el criterio y la intervención humana siguen siendo esenciales. El Compliance debe involucrarse desde el inicio de los procesos, participar en las decisiones y utilizar la tecnología como una herramienta para proteger a la organización, siempre sobre la base de la integridad y la ética. También permanece vigente la importancia del compromiso de la alta dirección (“Tone from the Top”) y de reconocer a Compliance como una función estratégica, con un rol propio que no puede delegarse simplemente en Legales o Recursos Humanos.
Finalmente, dejó una reflexión sobre el propósito de la función: proteger a las organizaciones, pero también contribuir a construir un mundo mejor, promoviendo que las instituciones hagan lo correcto.
En la OBRA 11: “De sheriff a curador”, Octavio Leon (Senior Compliance Analyst en Danone), invitó a repensar el rol del Compliance Officer, muchas veces percibido como “la policía” de la organización. Destacó la importancia de hacer las preguntas correctas: ¿dónde están los riesgos?, ¿qué puede afectar la reputación?, ¿son nuestras políticas las más ágiles y adecuadas? En este sentido, señaló que el desafío no es simplemente decir que no, sino trabajar de manera colaborativa para encontrar soluciones.
A través de la metáfora del curador, que selecciona, expone y transmite un mensaje a su público, destacó que las políticas y capacitaciones también deben lograr que las personas comprendan, incorporen y hagan propios los valores de la organización. Para ello, es fundamental comunicar las normas, capacitar constantemente y trabajar de manera articulada con Legales, Recursos Humanos y las demás áreas. Porque Compliance debe ser un socio estratégico del negocio y una cultura que se construye entre todos: nadie hace Compliance solo.
En la OBRA 12: “Experiencia Súper Valores: Integridad desde la infancia”, Natacha Lo Presti (Analista de Cumplimiento Normativo en La Segunda Seguros), puso el foco en la importancia de transmitir los valores de transparencia y honestidad desde la infancia. A partir de una anécdota surgida en uno de los talleres, en el que un niño expresó: “Andá a ser transparente con tu mamá”, invitó a reflexionar sobre cómo, aunque muchas veces sabemos distinguir lo que está bien de lo que está mal, llevarlo a la práctica no siempre resulta sencillo. El miedo a las represalias o a decepcionar a otros puede convertirse en un obstáculo para actuar de acuerdo con nuestros valores.
Destacó que los valores comienzan a construirse desde la niñez y que, muchas veces, son los propios niños quienes terminan enseñando más de lo que aprenden en estos espacios. Ellos serán los adultos del mañana, quienes asumirán decisiones y responsabilidades en sus familias e instituciones. Por eso, más allá de enseñar conceptos como transparencia, valentía e integridad, lo verdaderamente importante es transmitirlos a través del ejemplo.
Finalmente, remarcó que, si bien contar con programas de integridad es fundamental, también lo es contar con personas íntegras, conscientes de que sus acciones y comportamientos impactan e influyen en quienes las rodean. Porque la integridad no solo se enseña: se demuestra todos los días.
Finalmente, en la OBRA 13: “El arte de construir confianza” Daniel Sibille (Compliance Officer Latinoamérica en Oracle, Brasil), a través de seis obras —pinturas, esculturas y piezas arquitectónicas—, Daniel Sibille invitó a recorrer los pilares de una cultura sólida de Compliance: la detección temprana de riesgos; el coraje para defender los valores, aun cuando implique hacerlo en soledad; y la madurez de una función que debe comprender el negocio, capacitarse y vincularse con los socios comerciales, manteniendo el equilibrio entre coordinación e independencia. También destacó la importancia de poner a las personas en el centro, protegiendo su intimidad y sus datos personales; de investigar sin dejarse llevar por las apariencias, y de asumir la responsabilidad que implica cada decisión. Finalmente, recordó que, más allá de las herramientas tecnológicas disponibles, el juicio humano, el pensamiento crítico y la capacidad de análisis siguen siendo esenciales para construir confianza.
Cierre de la Jornada
Las palabras finales y las conclusiones de este encuentro estuvieron a cargo de Mariana Neustadt, (Vicepresidente, AAEC), quien destacó el éxito de la convocatoria y el altísimo nivel técnico y humano de las exposiciones. Además reconoció el valor de todos los miembros de la Asociación para impulsar el evento.
Se agradeció especialmente a los patrocinadores en categoría Oro: Danone, Deloitte, Banco Galicia, La Segunda Seguros y Transportadora de Gas del Sur. También a Worldsys, patrocinador categoría Plata; a Camuzzi y Transportadora de Gas del Norte, patrocinadores categoría Bronce; a Abogados.com, Media Partner; y a Pago TIC, por apoyar el evento. Se resaltó el apoyo de las organizaciones asociadas a la AAEC y de las entidades aliadas, entre ellas IFCA (International Federation of Compliance Associations) y Asociación de Fiscales y Funcionarios República Argentina (AFFUN), Asociación Paraguaya de Ética y Cumplimiento (APEC) Py, Cámara Argentina de Agentes de Bolsa (CADAB), Fundación Flor, IGEP - Instituto de Gobernanza Empresarial y Pública, Women in Compliance (WiC), Asociación de Oficiales de Cumplimiento de Panamá (ASOCUPA), Association of Corporate Counsel, Fundación Potenciar, IRAM Instituto Argentino de Normalización y Certificación, Poder Ciudadano, Universidad de Mendoza - Laboratorio de Transparencia e Integridad, Universidad de San Andrés, AmCham Argentina - Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina, Cámara de Comercio Argentina - Holandesa, Cámara de Comercio Argentino-Canadiense (CCAC), Cámara de Comercio Italiana en la República Argentina (CCI), Cámara de Industria y Comercio Argentino-Alemana (AHK), Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (FORES), Congreso Latinoamericano de Técnicas de Investigación Criminal.
Para cerrar la experiencia, los speakers, autoridades y asistentes disfrutaron de un show musical antes de pasar al brindis de celebración, cerrando una jornada inolvidable para la comunidad de Compliance.
Opinión
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