En esta edición de “Detrás del Traje”, conversamos con Nicolás Bonina, abogado especializado en Derecho Tecnológico, Administrativo y Regulatorio, con una mirada innovadora sobre la transformación de la industria legal y el impacto de la tecnología en la práctica profesional.
Fundador y director de LexRock, Nicolás combina su actividad emprendedora con su rol como consultor en Derecho Tecnológico, Administrativo y Regulatorio y como Legal Operation Manager en PASBBA Abogados, donde trabaja en el desarrollo de soluciones, procesos y herramientas orientadas a optimizar la gestión legal.
A lo largo de la entrevista, comparte una visión profundamente atravesada por la innovación, el emprendimiento y la integración entre derecho, tecnología y negocios. Habla sobre su pasión por construir sistemas, crear herramientas con impacto real y pensar el ejercicio profesional desde una lógica distinta, más conectada con la eficiencia, la creatividad y la transformación digital.
También revela aspectos más personales: su vínculo con el deporte y disciplinas como el Jiu-Jitsu, la escalada y el running; su admiración por quienes desafían estructuras tradicionales; su interés por la inteligencia artificial aplicada a la productividad; y su deseo de seguir construyendo proyectos que trasciendan lo estrictamente jurídico.
En una conversación que combina tecnología, filosofía, legaltech y desarrollo personal, Nicolás reflexiona sobre el presente y el futuro de la profesión, el valor de emprender sin esperar el momento perfecto y la necesidad de repensar cómo se ejerce el derecho en una era atravesada por la innovación constante.
Si no hubieras sido abogado, ¿a qué te habría gustado dedicarte?
A algo que combine estrategia, datos, creatividad y tecnología. Tal vez fundador de una startup tecnológica desde cero, si bien fundé LexRock, pero eso fue después de quince años de profesión. Siempre me atrajo construir cosas, crear sistemas. El derecho terminó siendo el vehículo, pero el motor siempre fue emprender y crear.
¿Hay algún libro que te haya marcado o que siempre recordás?
“If”, de Rudyard Kipling. No es un libro, es una poesía. Me la regaló mi papá cuando me recibí del secundario. Siempre la vuelvo a leer.
¿Qué cosas cotidianas te hacen feliz?
Entrenar todos los días, sea Jiu-Jitsu, gimnasio o running. El deporte es mi motor. Compartir con mi familia y amigos. Un buen café, una buena comida, música –la vida sería un error sin música, como dijo Nietzsche –. Trabajar me hace feliz y ver que algo que desarrollé o construí —un curso, una herramienta, un sistema, una estrategia o un contrato— le sirve de verdad a alguien y genera impacto.
¿Qué situaciones te generan mal humor?
La falta de compromiso y de congruencia con lo que uno dice que va a hacer y lo que finalmente hace. La mentira. La mediocridad elegida, no la limitación real. Y los procesos innecesariamente lentos.
¿Qué virtud personal valorás especialmente en vos?
La capacidad de comprender el problema que está delante mío y la capacidad de conectar mundos distintos: el derecho, la tecnología, los negocios, la filosofía. Puedo moverme con comodidad en todos esos planos a la vez. Y la constancia y resiliencia.
¿Qué te gustaría mejorar en tu día a día? ¿Y en tu vida?
En el día a día, bajar el ritmo sin perder la productividad. Aprender a hacer una pausa.
¿Cómo te imaginás dentro de algunos años?
Me imagino con LexRock consolidado como una referencia en legaltech en todo LATAM y yo dedicando parte de mis días a LexRock y otra parte a mi profesión de abogado, que ahora desempeño en PASBBA Abogados. Me imagino practicando Jiu-Jitsu, levantando pesas en el gimnasio, escapándome a escalar o surfear cuando pueda. Enseñando, sí, pero también aprendiendo de proyectos que hoy no me imagino.
¿A quién admirás y qué te inspira de esa persona?
Admiro a quienes lograron redefinir una industria, sector o era sin pedir permiso. Los “rebeldes”, los “que no encajan”, los “que ven las cosas de otra manera”, como decía la campaña de Think Different de Apple. Esa es la filosofía que le dio vida a LexRock: no pensar “fuera de la caja” porque está de moda, sino como una filosofía de vida y forma de hacer las cosas. También admiro a las personas íntegras y nobles y a quienes mantienen la calidad humana en medio del éxito.
¿Qué música suele acompañarte en tu rutina?
Rock pesado y heavy metal extranjeros. Siempre. Aunque suene raro, me ayuda a concentrarme.
¿Qué deporte te gusta o disfrutás practicar?
Siempre me gustaron los deportes con un componente de acción o riesgo. En el día a día hago Jiu-Jitsu, gimnasio y running. Hace quince años que hago montañismo y escalada, sea en roca o en hielo, hice algo de Muay Thai y ahora estoy aprendiendo a surfear. También quiero aprender a hacer snowboard, es un pendiente. En casi todos esos deportes hay un componente muy fuerte de conexión entre el cuerpo y la mente. Me fascina esa combinación y cómo ir desarrollando y gestionando ambos en situaciones de adversidad. Es trasladable luego a la vida diaria.
¿Qué dispositivo o app usás más y por qué?
El celular, inevitablemente, aunque ahora estoy bajando el tiempo “en pantalla”. Además, en mi día a día uso Claude y ChatGPT como soporte de productividad y Notion para organizar todo. Instagram y LinkedIn, aunque los uso más como canal que como red social. Desde lo productivo, toda la suite de Microsoft 365 y Power BI, porque nosotros hacemos aplicaciones legaltech basadas en estas herramientas. Y después Spotify para escuchar música.
¿Qué herramienta tecnológica te resulta realmente útil?
La IA generativa, sin dudas. No como moda, sino como herramienta de producción. Y después el ecosistema Microsoft más Power BI, porque como comentaba, hacemos aplicaciones legaltech que resuelven cosas que antes llevaban meses y mucho dinero.
¿Qué viaje tenés pendiente y te gustaría hacer?
Varios. Grecia. Jordania. Filipinas. Japón. Igual, soy más del tipo de hacer cosas en las vacaciones, como ir a escalar o surfear.
¿Qué te gustaría hacer en el futuro que hoy todavía no pudiste?
Tengo varias cosas pendientes. Una es aprender snowboard. Otra retomar Muay Thai. Pero en particular, me gustaría escribir otro libro. No un libro meramente jurídico o técnico, sino algo que integre todo: la visión sobre el derecho, la tecnología, la filosofía, la ciencia, el emprendimiento y la vida. Algo que trascienda lo legal.
Si volvieras a tener 18 años, ¿volverías a elegir esta profesión?
Sí. Pero estudiaría más tecnología en paralelo desde el principio, y emprendería mucho antes, sin esperar el momento perfecto. El derecho me dio el marco para entender el mundo; lo haría de nuevo, pero emprendería con menos miedo y más velocidad, combinando el derecho, la tecnología y los negocios, como lo hice ahora, porque son mis pasiones.
Opinión
Negri & Pueyrredón Abogados
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