Cómo dejar de publicar artículos que no lee ni tu mamá
Por Lidia Zommer

Tu estudio no necesita más contenido. Necesita contenido que genere negocio

 

Hay estudios que publican mucho.

 

Artículos prolijos. Técnicamente impecables. Bien escritos.

 

Y, aun así, el teléfono no suena más.

 

No llegan mejores clientes.

 

No se acortan los ciclos comerciales.

 

No cambia la percepción del mercado.

 

Eso no es mala suerte. Es una consecuencia directa de cómo se está usando el contenido.

 

Porque publicar contenido no es lo mismo que hacer thought leadership con efecto real en el negocio.

 

Qué es thought leadership

 

No es:

 

  • Un resumen de una norma o una sentencia.
  • “Actualidad jurídica” sin criterio.
  • Anunciar eventos en los que das una charla.

Sí es: 

 

thought leadership

 

  • Tener una tesis clara sobre un riesgo o una oportunidad.
  • Traducir lo jurídico a una decisión de negocio.
  • Sostener un enfoque reconocible en el tiempo.
  • Todo eso, desde una posición clara.

La regla de oro

 

Si un potencial cliente puede leer tu contenido y pensar: “Correcto, pero esto lo dice cualquiera”, fallaste.

 

Tu trabajo es que piense: “Esto me afecta. Este estudio entiende mi negocio. Quiero hablar”.

 

El error silencioso que cometen muchas firmas al comunicar su expertise

 

La mayoría de los estudios usa el contenido como un ejercicio de visibilidad pasiva.

 

“Hay que estar”.

 

“Hay que publicar algo”.

 

“Hay que mostrar que sabemos”.

 

El resultado suele ser este:

 

  • Artículos que informan, pero no posicionan.
  • Contenidos que explican, pero no generan conversación.
  • Publicaciones que no ayudan al abogado a vender mejor.

Y acá está la clave:

 

Si el contenido no ayuda al abogado en su actividad comercial, no es una inversión. Es un costo.

 

El thought leadership útil no habla de leyes. Habla de impacto en decisiones

 

Los clientes no buscan abogados que se sepan más normas.

 

Buscan abogados que los ayuden a decidir mejor.

 

Decidir si litigar o negociar.

 

Decidir si anticiparse o esperar.

 

Decidir dónde está el riesgo real y dónde no.

 

El thought leadership que funciona:

 

  • Traduce complejidad en criterio.
  • Aporta contexto, no solo información.
  • Se puede usar en una conversación comercial sin sonar armado.

Cuando un abogado comparte un artículo propio con un cliente y lo usa como excusa para abrir una conversación, ese contenido ya está trabajando para el negocio.

 

El problema no es la falta de conocimiento. Es no tener un método que convierta ese conocimiento en negocio

 

En los estudios hay conocimiento de sobra.

 

Lo que suele faltar es un sistema para convertirlo en una herramienta comercial.

 

Sin método, pasa esto:

 

  • Cada abogado escribe lo que quiere, cuando puede.
  • Los temas no responden a prioridades estratégicas.
  • El contenido no se conecta con sectores, servicios o clientes objetivo.
  • Se publica… y se olvida.

Por eso el thought leadership efectivo no es espontáneo.

 

Es estratégico, planificado y ejecutado con rigor editorial.

 

Cuando el contenido se alinea con el desarrollo de negocio, cambia todo

 

Cuando el contenido se diseña con foco comercial, empiezan a pasar cosas distintas:

 

  • Los abogados saben qué publicar y para qué.
  • El contenido refuerza áreas, sectores y servicios prioritarios.
  • Se usa directamente en propuestas, seguimientos y reuniones con clientes.
  • Mejora la percepción del estudio sin necesidad de vender de forma explícita.

No se trata de escribir más.

 

Se trata de escribir para que ese contenido se pueda usar en negocio.

 

Lo que hacemos cuando trabajamos thought leadership para estudios

 

Nuestro trabajo no consiste en “hacer artículos lindos”.

 

Consiste en convertir el conocimiento jurídico en una palanca real de desarrollo de negocio.

 

¿Cómo?

 

  • Alineamos el contenido con las prioridades estratégicas del estudio.
  • Trabajamos por áreas, sectores o servicios clave.
  • Definimos temas que le importan al cliente, no solo al abogado.
  • Acompañamos al equipo jurídico para que el contenido salga sin fricción.
  • Editamos con criterio comunicacional sin perder rigor jurídico.
  • Diseñamos cada pieza para que después se use en la actividad comercial.

El resultado no es solo visibilidad.

 

Es autoridad utilizable.

 

Esto no va de marketing. Va de facilitar ventas complejas

 

En servicios jurídicos, nadie compra por impulso.

 

Las decisiones son lentas, racionales y basadas en confianza.

 

El thought leadership funciona especialmente bien en firmas medianas y grandes, donde el reto no es solo captar clientes, sino captar a los adecuados.

 

Si tu estudio cumple al menos uno de estos puntos, conviene hablar

 

Este enfoque suele encajar muy bien si en tu firma:

 

  • Quieren atraer clientes de mayor valor sin competir por precio.
  • Tienen mucho conocimiento interno, pero poco tiempo para convertirlo en contenido útil.
  • Les preocupa que la comunicación no esté alineada con la estrategia.
  • Quieren que los socios usen el contenido como apoyo real en su labor comercial.
  • Sienten que publican, pero no capitalizan ese esfuerzo.

Si te reconocés en alguno, probablemente no necesitás más contenido.

 

Necesitás un sistema de thought leadership pensado para facilitar el negocio.

 

¿Hablamos?

 

Si querés explorar cómo convertir el conocimiento de tu estudio en una herramienta comercial sólida y coherente, escribime.

 

Sin fuegos artificiales.

 

Sin postureo.

 

Con método, criterio y foco en resultados.

 

Porque el thought leadership, bien hecho, no decora la marca.

 

Hace avanzar el negocio.

 

 

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