Cómo se construye una cultura que el mercado no puede comprar ni copiar
Por Marc Gericó
Gericó Associates

Dentro de una organización de servicios profesionales existe un momento en que el interés comercial y el criterio técnico apuntan en direcciones distintas. Lo que ocurre en ese momento define la cultura de la firma con precisión.

En Shearson Lehman Hutton esa tensión era estructural. La banca de inversión quería que el departamento de research validara sus decisiones comerciales y el research eligió mantener su independencia aunque eso generara conflicto interno. Esa decisión fue exactamente lo que convirtió a ese departamento, en tres años, del puesto 15 al número uno de Wall Street.

En las firmas latinoaméricanas esa misma tensión existe entre los socios que traen negocio y los equipos que ejecutan el trabajo. La respuesta habitual cuando ambas lógicas chocan no está escrita en ningún sitio. Se aprende observando qué comportamientos se reconocen, quién asciende y por qué razones reales, y qué ocurre cuando alguien con criterio técnico sólido discrepa de quien tiene más poder comercial. Los profesionales más capaces leen esas señales con precisión y toman decisiones en consecuencia.

Cuando una firma resuelve sistemáticamente ese conflicto a favor del interés comercial, el primer coste visible es el talento que se va y el segundo el cliente que deja de confiar en que el criterio que recibe es realmente independiente. En un mercado donde la tecnología comprime el valor del trabajo rutinario, esa confianza es lo único que justifica el precio de un despacho que aspira a trabajar en los asuntos que importan.

Los responsables del departamento de Shearson Lehman Hutton dejaron claro desde el principio que su trabajo era resolver los problemas de los analistas, no al revés. Esa inversión de la jerarquía, sostenida con decisiones concretas durante años, fue lo que construyó una lealtad que ninguna oferta competidora pudo erosionar.

¿En su firma, los mejores profesionales sienten que la organización trabaja para ellos o que ellos trabajan para la organización?

 

 

Opinión

¿Cómo prevenir conflictos legales que ya le cuestan dinero a la empresa?
Por Guido Augusto Redelico (*)
elDial.com
detrás del traje
Nos apoyan